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-¿Y qué vamo a hacé?-No lo sé, ché, no lo sé.
Urracas que salían en la película El Libro de la Selva
Ya en serio... piénsaleeeee (pero de verdad). Feliz voto (blanco).
PUBLICADO EN EL UNIVERSAL
Tengo presentes los rostros de los amigos, los vecinos, los conocidos,
mis padres: caravana de preocupados, desencajados, que no se atrevían a
ver lejos porque allá estaba lo peor. (Tenían razón). Hablo de 1995,
1996. Afortunadamente era joven, o más joven que esos a los que me
refiero. Y dos pilares hacen fuertes a los que creen que tienen todo
por delante –ambas derivadas de la juventud–: la esperanza, y la
redención que, se cree, está contenida en la idea de revelarse un día
de estos. En medio de aquél golpazo me imaginaba el nacimiento de una
nueva clase de mexicanos. Eso me daba aliento. La crisis de 1982 estaba
lejos y desdibujada. Pensaba, también, con borrones.
Reflexiono lo anterior mientras mido los efectos de la crisis económica
que azota al país. Los analistas calculan que este segundo trimestre la
caída del PIB rondará el 10 por ciento. Carajo. A veces me arrepiento
de ese otro que fui, y quisiera desconocerlo. Tan pasivo, tan
ilusionado. Hace 12, 15 años pensaba que el cambio había empezado y era
imparable. Soñaba con darle vuelta a la página y gritar un México
nuevo, uno que no estuviera secuestrado por unos cuantos. Qué iluso. Ya
ven: estamos otra vez en la vorágine. Mis abuelos vivieron en crisis,
mis padres vivieron en crisis, mis hermanos mayores no se diga. Y yo.
Como usted. Una y otra vez, la crisis. Ni un solo respiro: generaciones
completitas al tobogán.
¿Qué vamos a hacer? ¿Cuáles opciones tenemos? Haga a un lado estas
elecciones. Salga y vote si quiere, y si no quiere, quédese en casa.
Pero, ¿qué vamos a hacer?
La pregunta no es un tiro al infinito. No me refiero, y entiéndaseme
por favor, a un abstracto. Escribo de casos y eventos concretos. ¿Qué
hacemos con Elba Esther Gordillo, con Diego Fernández de Cevallos, con
Carlos Salinas de Gortari y con todo lo que éstos y otros personajes
representan? ¿Cómo desterramos a los vetustos que manejan los
sindicatos? ¿De qué manera abrimos los partidos a la razón? ¿Cómo
renovamos a la clase política, si los nuevos y los viejos ya son lo
mismo? Partido Verde mis polainas. PAN, PRI, PRD, PT, el Panal de los
muchos zánganos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Cómo retomamos la idea de una
Nación menos egoísta que vea hacia los pobres, que rompa con los
monopolios y las inercias que siguen instaladas en las altas esferas
(que ya ni disimulan que lo tiene todo)?
Mi padre votó por el PRI. Mis tíos, por la izquierda. Mi madre tuvo
claro que votar era un acto en solitario y recomendó (sólo eso) que,
excluidos por pertenecer a una religión minoritaria, no lo hiciéramos
por el PAN. Yo he votado sin falta desde que tengo 18 años. Hicimos
muchas veces lo que nos llamó el deber. ¿Qué vamos a hacer ahora,
amigos?
Durante la semana pasada, leí que varios advirtieron a quienes han
decidido no votar o anular su sufragio que “deberán abstenerse de
opinar, criticar, señalar o auditar a los gobiernos que salgan de esa
elección”. Caray, qué manera de confirmar sus aspiraciones
dictatoriales. El mundo que plantean es justamente el que me separa de
ellos como ciudadano: Que debo aportar dinero, vía impuestos, a sus
ejercicios de partidocracia; que debo comerme enterita su torta
hedionda, en la que no caben candidatos de la sociedad civil; que no
debo auditarlos, dicen, ni aspirar a medir sus aciertos o desaciertos.
Pues malas noticias: votemos o no, lo vamos a seguir haciendo. No hay
mexicanos de segunda.
Que si no votamos, no podemos opinar, criticar, señalar o auditar a los
gobiernos que salgan del 5 de julio. Ajá. Ese es un sello de la
mezquindad: los que no son parte de la partidocracia cada tres años,
que se vayan. Ese es un principio del fascismo. Pues no tenemos otro
país, ¿qué tal si comparten el que tienen secuestrado?
Otra vez en crisis económica. ¿Qué no se suponía que eran cosa del
pasado? Que si ésta nos llegó de afuera. Sí, cómo no. Nos hundimos más
que ningún país de la región, y no hay manera de maquillarlo.
Tengo frente a mí los rostros de los amigos, los vecinos, los
conocidos, mis padres: caravana de preocupados, desencajados, que no se
atreven a ver muy lejos porque allá está peor. No hablo de 1995, 1996.
Hablo de 2009, de usted, de mí.
¿Qué vamos a hacer, amigos? No quiero avergonzarme mañana del hombre que soy mientras escribo estas líneas.
EL MAR SIGUE ADELANTE
Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el mar en dónde deshacerse
¿Cuándo terminará su infernidad que lo ciñe a la tierra enemiga como instrumento de tortura y no lo deja agonizar no le otorga un minuto
de reposo?
Tigre entre la olarasca de su absoluta impermanencia Las vueltas jamás serán iguales La prisión es siempre idéntica a sí misma
Y cada ola quisiera ser la última quedarse congelada en la boca de sal y arena que mudamente le está diciendo siempre: Adelante
LLUVIA
DE SOL
La muchacha desnuda toma el sol apenas cubierta por la presencia de las frondas.
Abre su cuerpo al sol que en lluvia de fuego la llena de luz.
Entre sus ojos cerrados la eternidad se vuelve instante de oro. La luz nació para que el resplandor de este cuerpo
le diera vida. Un día más sobrevive la tierra gracias a ella
que sin saberlo es el sol entre el rumor de las frondas.
LUMBRE EN EL AIRE
Estallan los jardines de la pólvora
en el cielo oscurísimo y su aplomo.
Estruendo frente al mar que se encarniza
desde la eternidad contra las rocas.
A cada instante otro Big bang.
Nacen astros, cometas, aerolitos.
Todo es ala y fugacidad
en la galaxia de esta lumbre.
Mundos de luz que viven un instante.
Luego se funden y se vuelven nada.
Como esta noche en que hemos visto arder
cuerpos fugaces sobre el mar eterno.
Mutaciones En
el centro de la ciudad se levanta una estatua que cambia de forma. Por
las noches representa a Diana, durante el día asume la figura de Apolo.
Si viste los atributos de Marte anuncia la guerra, —tan claro y obvio
es su simbolismo. Nadie se atreve a contemplarla más de un segundo,
pues si ve en ella la imagen de Thánatos sabe que a las pocas horas
encontrará la muerte.Quizá la estatua sólo existe en la imaginación de
quienes creen verla. Pero hay fotografías de sus innumerables
mutaciones. En otros tiempos hubo incluso quienes osaron tocarla y,
antes de morir, nos legaron su testimonio. Sea como fuere, la estatua
plural obsesiona a los habitantes de la ciudad. El rey quiso demolerla.
El Consejo de Ancianos vetó la orden ya que, de acuerdo con la leyenda,
cuando la estatua sea destruida se va a acabar el mundo.
MEMORIA
No tomes muy en serio lo que te dice la memoria.
A lo mejor no hubo esa tarde. Quizá todo fue autoengaño. La gran pasión sólo existió en tu deseo.
Quién te dice que no te está contando ficciones para alargar la prórroga del fin y sugerir que todo esto tuvo al menos algún sentido.
TARDE
O TEMPRANO
Homenaje a
Nezahualcoyotl *
I No tenemos raíces en la tierra. No estaremos en ella para siempre: sólo un instante breve.
También se quiebra el jade y rompe el oro y hasta el plumaje de quetzal se desgarra.
No tendremos la vida para siempre: sólo un instante breve.
II En el libro del mundo Dios escribe con flores a los hombres y con cantos les da luz y tinieblas.
Después los va borrando: guerreros, príncipes, con tinta negra los revierte a la sombra
No somos reyes: somos figuras en un libro de estampas.
III Dios no fincó su hogar en parte alguna. Solo, en el fondo de su cielo hueco, está Dios inventando la palabra.
¿Alguien lo vio en la tierra?
Aquí se hastía, no es amigo de nadie.
Todos llegamos al lugar del misterio.
IV De cuatro en cuatro nos iremos muriendo aquí sobre la tierra.
Somos como pinturas que se borran, flores secas, plumajes apagados.
Ahora entiendo este misterio, este enigma: el poder y la gloria no son nada: con el jade y el oro bajaremos al lugar de los muertos.
De lo que ven mis ojos desde el trono no quedará ni el polvo en esta tierra.
* A partir de las traducciones de Angel María Garibay y Miguel León Portilla.
A doña Conchita…
de quien aprendí el arte de hacer tamales
y comer champurrado.
¿El amor ideal existe? ¿Existe?
¡El amor ideal existe! ¡Existe!
…No sé, pero hojeando estas breves news of the world, hay tesis que se
levantan un tanto desaforadas a dictar esta declaración:
TOMA I
Mujer bella, te entrego el calor claro
de las manos y días para llevar-nos a ver el empinado escalar de tu calendario.
Ahora…ya el sustento cíclico de la vida transgredida en trabajo, sudor y
grandes ciudades no rubrica ni asegura un seguro de estabilidad.
La injusticia, parece ser, ha echado
raíz sobre los contenedores de la paz y la fe.
Ya las minifaldas son otro cuento
secuestrado por debates neoliberales vs. derecha-extrema con porras cardenalicias.
Punto y aparte.
TOMA II
La agenda nacional le regala las
mañanitas al Mr. President en cantos
de happy birthday con estridente voz,
muy al estilo de la testaruda facial de Elba-Monroe.
Mientras, nuestros viejos siguen
llorando el oro del Olimpo alimentado y entrenado con la fortaleza y el
sacrificio del hambre de la modernidad.
Pobreza.
TOMA III
El lenguaje de nuestras notas epígrafe
son epitafio…pan de todos los días para construir puentes y calles adoquinadas
en donde transite coquetamente la violencia.
Cortándole de nuevo las alas a la
paloma hippie, rebelde y utópica del
pasado situada en el hoy, ya sin plumas…plumones, grafías.
Libertad.
TOMA TODO
¡Pueblo! hoy te reclamo mío en esta
declaración y, te reclamo mirando esa luz de tu espejo social inflexionada en
el tendido sustrato Cristo-lógico que
nos devuelva la tierra y agua de salud quebrantada.
Emancipación.
…¡Ah! y el ¿Amor ideal?
No sé si existe.
Pero
te ensoñé tatuada con tatuajes de insomnio [según la numeralia, de 4:00 a 5:00
A.M. nos brinda un buen de suicidios].
El celular marca las cuatro de la
mañana.
Son
mis ojos que desean verte para arroparnos con besos sorbidos en una zampoña con
nota andina y tono de quemante blues.
Septiembre de 2008.
La Fábrica de los Juguetes. Fragmento adaptado para Fuera de lo azul dentro de lo negro (1993)
Cantamos por nuestra vida, por la tierra que es sagrada, por los sueños y realidades, por los colores del alma...
Cantemos por los que quisimos. Fueron bellos. Aquellos que endulzaron los arrebatos, los últimos arrebatos de los viejos:
Volaré hasta el sol, llegaré hasta el sol. Y con mi espíritu viene también el amor. Debe haber algo más que desconozco aún.
Aquel temor se fue porque yo soy el mar...
Encontré una vez una linda flor sin color. Otra vez encontré un muchacho que me miró con amor.
Desde entonces aprendí cómo sonreír.
Que los labios tienen el gran poder de fabricar color. Que una simple sonrisa de verdad fácil es.
Todo se cubre con colores, la hierba y el agua. Plastilina. Y un lápiz. Y un borrador. Las calles con focos en conexión. Hombres. Pantallas. Comodidad. Salones de clase y un pizarrón.
Todos los colores pueden brotar del amor... que encontré una vez, porque aprendí... a descubrir el ser en cada sonrisa.
-¿Y si te hablo del Paraíso del Sol?
Es como un lugar mágico donde tenemos que llegar. Mira bien mis ojos verás que es cierto.
¿Y qué vamos a hacer mientras...?
Si yo fuera grande, no desperdiciaría ni parte de mi tiempo.
Si yo fuera grande, usaría grandes guantes hasta los codos. Si yo fuera grande, escribiría letreros peligrosos. Si yo fuera grande, me gustaría partirme y compartirme.
Si yo fuera grande, tendría los ojos más grandes. -¿Para qué quieres los ojos más grandes?- Para llorar más de lo que lloro, cuando lloro.
Se puede ser bueno. Se puede ser justo.
Si yo fuera grande, sería licenciado. Si yo fuera grande, sería enmascarado...
Si yo fuera grande... -Ya vas a comenzar.
Si nosotros hubiéramos llegado a ser grandes. ¿Qué hubiéramos hecho? ¿Qué no hubiéramos hecho? ¿Seríamos respetables y triunfadores?
Seríamos útiles a la patria. Seríamos las ovejas negras de la familia.
Si nosotros hubiéramos llegado a ser grandes.
¡Pondríamos al mundo de cabeza!
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Hoy amanecí contando elefantes. Y no podía dejar de contarlos porque no dejaban de salir. Y no podía dejar de contarlos porque no dejaban de salir. Y no podía dejar de contarlos porque no dejaban de salir. Es cansado contar elefantes. No puede uno dormir, pero se aprende a deletrear E-LE- FAN- TE...
Y la tierra, como siempre. Rotación. Traslación. Rotación. Traslación. Rotación. Traslación. Rotación. Traslación...
A menudo entro y salgo de mí mismo y alguna vez me solicito audiencia. Topo conmigo en largos corredores y pongo cara de que no me asombro o bien me ignoro.
Un breve llanto oscuro rompe un espejo. Vamos de viaje, nos dejamos, jugamos a escondernos, mi cuerpo y yo, esposos de la aurora.
¿Soy yo sin ser? ¿Y no es soñar vivir fuera de sí, de los muros, la duda, donde el cuerpo no llega, porque pesa más que el bronce y el plomo del cerebro?
Y me voy por lugares musicales para olvidar el sitio donde habito: la arcilla densa de donde entro y salgo ya vivir me resigno sin mis alas.
-Entrad en mí, pues tengo mil alcobas para vosotros, salas e invernáculos. Mas nadie viene, el único invitado soy yo, en la casa demasiado grande.
De "El ave de la mañana"
Versión de Enrique
Moreno Castillo
Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí.
Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.
Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
–¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria–.
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces
De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.
La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudaran
de mi existencia real,
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
En su origen el río es una veta de agua
–allí, por un momento, siquiera, en esa altura–
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.
Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos sicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.
Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.
Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.
La musiquilla de las pobres esferas, 1969.
Dirán
que esto
no es
poesía,
pero
yo les diré
que la poesía
es
un martillo.
Piedra y pueblo, 1974.
En la eropsiquis plena de húespedes entonces meandros de espera ausencia
enlunadados muslos de estival epicentro
tumultos extradérmicos
excoriaciones fiebre de noche que burmua
y aola aola aola
al abrirse las venas
con un pezlampo inmerso en la nuca del sueño hay que buscarlo
al poema Hay que buscarlo dentro de los plesorbos de ocio
desnudo
desquejido
sin raíces de amnesia
en los lunihemisferios de reflujos de coágulos de espuma de medusas de arena [de los senos o tal vez en andenes con aliento a zorrino
y a rumiante distancia de santas madres vacas
hincadas
sin aureola
ante charcos de lágrimas que cantan
con un pezvelo en trance debajo de la lengua hay que buscarlo
al poema Hay que buscarlo ignífero superimpuro leso
lúcido beodo
inobvio
entre epitelios de alba o resacas insomnes de soledad en creciente
antes que se dilate la pupila del cero
mientras lo endoinefable encandece los labios de subvoces que brotan del [intrafondo eufónico
con un pezgrifo arco iris en la mínima plaza de la frente hay que buscarlo
al poema
En la masmédula, 1956.
El sueño de
Bismark
Fantasía
Arthur
Rimbaud
(Tomado en su totalidad de BBC de Londres)
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Es de noche. En su tienda, llena de silencio y de sueño, Bismarck, con
un dedo sobre el mapa de Francia, medita; de su inmensa pipa se escapa
una voluta de humo azul. Bismarck medita. Su índice encorvado camina,
sobre el papel vitela, del Rin al Mosela, del Mosela al Sena; con la
uña, rayó imperceptiblemente el papel alrededor de Estrasburgo:
continúa.
En Sarrebruck, en Wissemburgo, en Woerth, en Sedan, se estremece, el
dedito encorvado: acaricia a Nancy, araña a Bitche y Falsburgo, raya a
Metz, traza pequeñas líneas rotas sobre las fronteras, -y se detiene...
Triunfante, Bismarck ha abarcado con su índice la Alsacia y la Lorena! -
Oh! cuántos delirios de avaro, bajo su cráneo amarillo! Que deliciosas
nubes de humo emite su pipa feliz!
Bismarck medita. Vaya! un enorme punto negro parece detener al índice
retozón. Es París.
Así, la uñita mala, de rayar, de rayar el papel, de aquí para allá, con
furia, - en fin, de detenerse... El dedo se queda ahí, medio doblado,
inmóvil.
París! París! - Y bien, el buen hombre ha soñado tanto con los ojos
abiertos, que, dulcemente, la soñolencia se apodera de él: su frente se
ladea hacia el papel; maquinalmente, la cazoleta de su pipa, se escapa
de sus labios, cae sobre el infame punto negro...
Hi! povero! abandonando a su pobre cabeza, su nariz, la nariz del Sr.
Otto von Bismarck, se sumergió en la cazoleta ardiente Hi! povero! va
povero! en la cazoleta incandescente de la pipa, Hi! povero! Su índice
estaba sobre París! Se acabó, el sueño glorioso!
Era tan fina, tan espiritual, tan feliz, esa nariz de viejo primer
diplomático! - Esconda, esconda esa nariz!
Y bien! querido, cuando, para compartir el chucrut real, usted regrese
al palacio (...) con los crímenes de... dama (...) en la historia, usted
llevará eternamente su nariz carbonizada entre sus ojos estúpidos!
(faltan líneas)
Ahí tiene! Quién lo mandó a soñar despierto!
Jean Baudry
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C'est le soir. Sous sa tente, pleine de silence et de rêve, Bismarck, un
doigt sur la carte de France, médite; de son immense pipe s'échappe un
filet bleu.
Bismarck médite. Son petit index crochu chemine, sur le vélin, du Rhin à
la Moselle, de la Moselle à la Seine; de l'ongle, il a rayé
imperceptiblement le papier autour de Strasbourg: il passe outre.
A Sarrebruck, à Wissembourg, à Woerth, à Sedan, il tressaille, le petit
doigt crochu: il caresse Nancy, égratigne Bitche et Phalsbourg, raie
Metz, trace sur les frontières de petites lignes brisées, -et s'arrête...
Triomphant, Bismarck a couvert de son index l'Alsace et la Lorraine! -Oh!
sous son crâne jaune, quels délires d'avare! Quels délicieux nuages de
fumée répand sa pipe bienheureuse !
Bismarck médite. Tiens! un gros point noir semble arrêter l'index
frétillant. C'est Paris.
Donc, le petit ongle mauvais, de rayer, de rayer le papier, de ci, de là,
avec rage, -enfin, de s'arrêter... Le doigt reste là, moitié plié,
immobile.
Paris! Paris! -Puis, le bonhomme a tant rêvé l'il ouvert, que, doucement,
la somnolence s'empare de lui: son front se penche vers le papier;
machinalement, le fourneau de sa pipe, échappée à ses lèvres, s'abat sur
le vilain point noir...
Hi! povero! en abandonnant sa pauvre tête, son nez, le nez de M. Otto de
Bismarck, s'est plongé dans le fourneau ardent Hi! povero! va povero!
dans le fourneau incandescent de la pipe, Hi! povero! Son index était
sur Paris! Fini, le rêve glorieux!
Il était si fin, si spirituel, si heureux, ce nez de vieux premier
diplomate ! - Cachez, cachez ce nez !
Eh bien! mon cher, quand, pour partager la choucroute royale, vous
rentrerez au palais(...) avec de crimes de... dame (...) dans l'histoire,
vous porterez éternellement votre nez carbonisé entre vos yeux stupides!
(lignes manquantes)
Voilà! fallait pas rêvasser!
Jean Baudry |
En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas; y así, siempre me causa más contento poner riquezas en mi pensamiento que no mi pensamiento en las riquezas. Y no estimo hermosura que, vencida, es despojo civil de las edades, ni riqueza me agrada fementida, teniendo por mejor, en mis verdades, consumir vanidades de la vida que consumir la vida en vanidades.
Rosa de nube de carne Ofelia de Dinamarca, tu mirada, sueñe o duerma, es de Esfinge la mirada. En el azul del abismo de tus niñas - todo o nada, “ser o no ser”-, ¿es espuma o poso de vida tu alma?
No te vayas monja, espérame cantando viejas baladas, suéñame mientras te sueño, brízame la hora que falta. Y si los sueños se esfuman - “el resto es silencio” -, almohada hazme de tus muslos, virgen
Polen, reverberación polen, fascinación polen, estado neutro polen, que acudes al centro polen, prolonga mi vida polen, para toda la vida polen, huidiza pendiente polen, el abismo de siempre y estos ojos quebrados de vidrio danzando como un tíovivo edredón de nubes trenzado en algodón enciende las luces, llévanos polen polen polen polen
LA VIRGEN DEL AGUA
"Mi
manto era de Luz -me dijo- pero lo convertí en tela de tierra para que
en él se reflejaren, hoy lo encuentro manchado. Esos puntitos negros
que miras, pronto se irán convirtiendo en gusanos que me lo irán
devorando. Mi manto hecho para cubriros tien trama engusanada; pero son
mis hijos, les seguiré amparando aunque manchen mi casa, aunque la
hayan hecho albergue de inmundicia; aunque les alimente y escupan mi
rostro como si les fuere amargo mi alimento.
He
venido y la bestia me amenaza, encuentro más mentira y miedo en cada
casa y en los templos, la hipocresía; por eso vengo a este rincón
contigo, a ti no he dejado de mirarte por ser el más pequeño, el que
nada pide, el que pone sus ojos de tierra para desahogar mi llanto. A
ti he venido en forma de agua por última vez".
Y
se jué llorando, perdiéndoseme entre las piedras, aquí, a onde siempre
le traigo flores y mi guajecito pa' que me lo llene de su santa agua.
EL LLANTO DE DIOS
Ha llovido en el desierto y el desierto le responde con su canto al cielo.
Un canto verde. Sangre de Dios verde. Aromas mágicos e inconmesurables.
El
niño de Cleotilde tiene un año y ya recibe golpes de su mamá. Le pega
porque se cayó y no se calla. Manuel es el nombre de su esposo, ellos
me han dado resguardo en mi camino hacia Espinazo, no pude venir en
tren sino a pie, parte de la manda para el merecimiento de la salud de
mi mujer por manos del Santo Niño Fidencio.
Manuel no deja de mirar y gozar la lluvia, va y viene mojándose.
"Cuando
era chamaco no sabía lo que era la lluvia, nadien me la había nombrado
-dice Manuel- cuando la vi por primera vez creí que se estaba acabando
el mundo, estaba dialtiro chiquillo; llegó mi padre en el burro,
contentísimo, gritando:
'¡Hasta
que se le ocurrió chillar a Dios!, ¡se tienen qué llenar las pinches
pozas y las pilas!'. Y yo miraba asustado aquellas gotas relucientes y
tan brillantes como estrellas; lágrimas de Dios sin sal. Mi padre me
vio tan asustado que dijo simplemente: 'está lloviendo, chamaco, está
lloviendo, esto se llama llover'. Todo olía tan diferente, como si la
muerte se resucitara y nos deira sus olores. Allí me quedé llorando
junto a Dios, mirándole caer sus lágrimas hasta que pa' nuestra
desgracia poco a poco se jué consolando".
ECOS DE LA SOMBRA
-Tú te morites ahogado de chiquito y aquí te pepenamos.-¿Quiere usté decir que estoy muerto?-En algún lugar del mundo. -¿Y por qué estoy aquí, digamos que vivo, hablando con usté?-No, aquí no hay vivos por ningún lado, nuestras voces sólo son recuerdo del viento. Ecos de la sombra. GRACIAS AL TIEMPO
"Usté
no le tenga miedo al tiempo, más bien al revés, dele gracias gracias al
tiempo, porque sin él, la conchita de caracol no crecería, ni la de la
tortuga y ya ve que se pone dura y eso es sólo por el tiempo. Sin él no
hablaríamos ni aprenderíamos a callar ni tendríamos la suerte de morir.
Además dionde venimos, él viene".
Textos sacados de Meza, Arturo. Historias de Agua. FCM Literatura. Monterrey, N.L., Junio de 1999 305 pp.
Mayo24
PUBLICADO EN EL UNIVERSAL
Haiga sido como haiga sido, Brasil rebasó a México
por la izquierda. La ola amarilla asumió el liderazgo de Latinoamérica
en muy pocos años; demostró que es posible conciliar los intereses del
liberalismo económico con una visión social; mantiene una lejanía
suficiente con Cuba y con Estados Unidos, pero los retiene de su lado.
Diversificó el comercio y lo fortaleció, mientras se vuelve una
potencia en energía y en desarrollo científico, y un punto de
referencia en el debate sobre la nueva arquitectura financiera y social
del planeta.
El artífice de este fenómeno se llama Luiz Inácio Lula da Silva, un
niño bolero que no tuvo título profesional pero se ganó el de
presidente; un sindicalista que devolvió las manifestaciones a las
calles después de la dictadura, y las contuvo para concentrar esas
fuerzas en el desarrollo. Es el Lula al que Barack Obama llama “amigo”
mientras se retrata junto a Hugo Chávez, Fidel, Raúl Castro o Evo
Morales. No es gratuito que este personaje, considerado uno de los
líderes globales por la revista Time, sea el rostro de la región. En
medio de una crisis, sin muchas pretensiones, construye un nuevo Brasil
en contra de lo que apostaron infinidad de analistas por el sólo hecho
de ser de izquierda, progresista y fundador de un Partido del Trabajo.
Para dar una lección de inteligencia sin radicalismos, no tuvo empacho
en entregar el banco central a un liberal ortodoxo, a la vez que
colocaba, a cargo de la hacienda pública, a un individuo con compromiso
social.
Lula ganó las elecciones presidenciales de Brasil en 2002 y asumió el
poder en 2003. Este año, el país creció 1.15 por ciento y para 2004 el
PIB llegó a 5.71. En 2005 se ajustó a 3.16 por ciento, y en los
siguientes tres años aceleró el paso: 3.97 en 2006; 5.67 en 2007 y 5.08
por ciento en 2008, año en el que inicia la crisis global. De acuerdo
con datos del FMI, esa economía tendrá un desempeño negativo de -1.30
por ciento en 2009.
Vicente Fox Quesada asumió en 2000 las riendas de un México en plena
marcha: ese año creció 6.60 por ciento. En el 2001, el PIB se hundió a
0.16 y en los siguientes años apenas avanzó: el 2002 cerró con un magro
0.83 por ciento; el 2003 fue de 1.68, y en el 2004 rebotó a 4.00. Los
dos años posteriores fueron sus mejores: en 2005 avanzó 3.21, mientras
que en 2006 logró un 5.13, y así recibió Felipe Calderón la economía.
En 2008, sin embargo, el país avanzó apenas un 1.35 por ciento, y según
el FMI caerá a -3.67 en 2009, aunque la mayoría de los analistas e
incluso el gobierno ya estiman un PIB de país en bancarrota: de entre
-5.5 y -6.5 por ciento.
Ambos países deberán recurrir a la deuda pública para estabilizar sus
finanzas este año. Pero México tendrá un déficit de cuenta corriente
mucho mayor que el de Brasil; algunos estiman que será de -2.52 por
ciento, y otros dicen que podría llegar a -4.0. El de Brasil apenas
llegaría al -2.0 por ciento en 2009. En este mismo año, la balanza
comercial mexicana será deficitaria por 20 mil millones de dólares,
calcula el FMI, mientras que la brasileña será superavitaria por unos
13 mil millones de dólares, de acuerdo con la misma fuente.
Brasil terminó, en 2009, su dependencia comercial con Estados Unidos.
Su socio comercial más importante ahora es China, país que le está
entregando préstamos multimillonarios para la industria petrolera.
Petrobras podría convertirse en una de las cinco petroleras más fuertes
del mundo en tiempo récord, mientras nuestro Pemex se hunde.
Frente a los retos de México en estos últimos meses, seguramente muchos
países fracasarían, como dijo el presidente Felipe Calderón. Parece que
no es el caso de Brasil, como estamos viendo. Podemos compararnos con
cualquier nación para sentir que lo hacemos muy bien. Pero Brasil sería
una medida justa: hemos recorrido juntos un mismo rumbo al progreso, en
situaciones sociales, políticas y culturales similares.
Podemos decir que el problema de México es “su mala suerte”, pero
confiaremos demasiado en los astros. Cada quién puede creer lo que
quiera; yo digo que la raíz de todos nuestros males está en los
políticos mexicanos.
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